A pesar de todo, puede tener alguna utilidad estos espacios, como reconocer el lado más noble del Hombre, ese que cada vez se va perdiendo, olvidando, siendo cosas que pocos se atreven a conocer; lo más seguro es que más de una vez miremos mal esta actitud, pero por fortuna el ser humano es tan complejo que podemos guardar una esperanza, de su buena voluntad y a donde pueda dirigir su alma. No es otro el propósito: ab imo pectore!
Evohé
Este término, Evohé, es el concepto que se utilizaba antes de comenzar los ritos entre los antiguos hombres de Grecia y demás naciones, fundamentalmente representó la unión entre lo divino y lo humano, una unión que daba origen y fundamento a toda actividad, no sólo religiosa.
miércoles, 11 de enero de 2012
viernes, 28 de octubre de 2011
INTRODUCCIÓN HACIA LA ESTÉTICA
Es
muy difícil dar una definición de filosofía, pues siempre se corre el peligro
de ofrecer rasgos muy generales que no sirven de mucho. Filosofía es, se dice,
una reflexión sobre el sentido de la existencia humana, un querer saber cuál es
el lugar que le corresponde al hombre en lo existente. Tenemos, así un buen
ejemplo de lo que es una definición general poco informativa. Pero si atendemos
a los tres "objetos" tradicionales de la filosofía podremos
concretarla un poco más. Esos objetos son: el bien, la verdad y la belleza.
Ahora bien, si ponemos en relación esos objetos con la definición inicial, se
ve claramente que no son propiamente objetos, sino concreciones de la
definición. Así, la reflexión sobre el bien refiere al modo en que el hombre
debe comportarse, en relación consigo mismo, con otros y con el conjunto de las
cosas. La reflexión sobre la verdad refiere al mismo conocimiento que el hombre
puede adquirir. Y finalmente, la reflexión sobre la belleza refiere al modo de
estar del hombre en el mundo, o también: a la configuración del mundo por parte del hombre.
La
estética debe ser entendida como esa parte de la filosofía. Podemos
destacar, siguiendo a Heidegger, seis momentos fundamentales de la historia de
la estética, es decir en la historia de la reflexión occidental sobre el hacer
artístico del hombre:
- El gran
arte griego, cuya cumbre sería la tragedia, carece de estética, pues se
produce en un momento en que la filosofía, propiamente, no había nacido
aún (antes del siglo V).
- La
estética nace cuando nace la filosofía. Pero en ese momento el gran arte
griego estaba ya muriendo. El nacimiento de la filosofía se produce al
mismo tiempo que la muerte de la tragedia. Aquí podemos situar a Sócrates,
Platón y Aristóteles (a partir del siglo V).
- Cuando,
a comienzos de la época moderna (Siglo XV), el hombre se convierte en el
centro, la estética se transforma en una "lógica de la
sensibilidad", es decir, en una reflexión sobre el modo en que el
hombre capta sensiblemente la realidad.
- Cuando
eso ocurre, la idea de arte que había nacido con los griegos llega
definitivamente a su final. La estética de Hegel (siglo XIX) da cuenta de
este hecho.
- Sin
embargo, Wagner representaría, en el siglo XIX, el último intento de hacer
valer el gran arte mediante su idea de "obra de arte total". Esa
idea presenta tres rasgos fundamentales: a)Las artes no deben realizarse
independientemente, sino que deben unirse en una obra. b)La obra debe ser
una celebración de la comunidad del pueblo (en cierto modo, una religión).
c)La música, en la forma de drama, y no la poesía, se convierte en el
auténtico arte.
- Finalmente,
Nietzsche representaría la discusión "actual" de esa idea:
primero afirmación (amistad con Wagner) y después negación (ruptura con
Wagner) de la misma.
lunes, 10 de octubre de 2011
jueves, 30 de junio de 2011
EPICURO Y EL HEDONISMO
Del griego hedone
(placer). Doctrina ética según la cual el único bien es el placer y el único
mal el dolor. En consecuencia, sitúa en el placer la felicidad humana. El
hedonismo no consiste en afirmar que el placer es un bien, ya que dicha
afirmación ha sido admitida por otras muchas doctrinas éticas muy alejadas del
hedonismo, sino en considerar que el placer es el único y supremo bien. El
término hedonismo puede tomarse en dos sentidos, lato y estricto. En el
primero, hedonismo sería una teoría ética de gran amplitud en la que la palabra
placer tendría un significado muy extenso, abarcando tanto el placer como la
utilidad; en este sentido se encuadraría dentro del hedonismo el utilitarismo
(v.). En un sentido más restringido, el hedonismo se diferencia del
utilitarismo, fundamentalmente, porque el primero cifra el bien en el placer
individual, mientras que el segundo afirma como bien sumo el placer, el
bienestar y la utilidad sociales; el hedonismo tiene carácter individualista,
el utilitarismo es de índole socialista (en el sentido etimológico de la
palabra). Dentro del hedonismo en sentido estricto se pueden distinguir dos
formas del mismo, de acuerdo con los dos significados que tiene el término
placer. Éste designa, ya el placer sensible o inferior, ya el placer espiritual
o superior. En consecuencia, habrá dos formas de hedonismo, llamadas hedonismo
absoluto y hedonismo mitigado, o eudemonismo.
Hedonismo
absoluto. Afirma que el único bien es el placer sensible y el único mal el
dolor sensible. Se ha atribuido esta doctrina a Aristipo de Cirene y su escuela
(v. SOCRÁTICOS). No obstante, es difícil aceptar que un filósofo haya acogido
estas tesis que, tomadas en toda su pureza, harían del ser humano un mero
animal irracional. Las líneas que estructuran el hedonismo absoluto son las
siguientes:
1)
El placer es el bien, el dolor es el mal (Sexto Empírico, Adversus
mathematicos, VIII,199).
2)
Dentro de los diversos placeres tiene supremacía el sensible (Diógenes Laercio,
II, 90); se admite la existencia de placeres del espíritu, pero la naturaleza
de sumo bien es propia de los placeres sensibles, dado que la intensidad de
éstos es muy superior a la de aquéllos.
3)
En el seno del placer sensible, únicamente hemos de buscar el placer presente
(paron pathos), ya que el pasado se ha destruido y no existe, mientras que el
futuro es dudoso y no sabemos con certeza si será (Ateneo, XII, 544).
4)
La misión de la virtud en este sistema es exclusivamente la de elegir, entre
los posibles placeres presentes que estén ante nosotros, el más intenso. Tal es
el papel que Aristipo otorga a la fronesis, la prudencia.
5)
La única superación de este radical hedonismo se halla en la afirmación de
Aristipo de que el hombre sabio y prudente, aunque busque y desee el placer, lo
domina y no llega a estar esclavizado por él: «tengo, no soy tenido» (Diógenes
Laercio, II, 75). Es la postura que permite ver un atisbo de racionalidad en el
hombre hedonista.
Hedonismo
mitigado. Sostiene que el placer es el bien del hombre, pero da una clara
preferencia al placer espiritual sobre el sensible. Es la doctrina ética de
Epicuro (v.) y los epicúreos (v.). Sus puntos fundamentales son:
1)
Primacía del placer espiritual sobre el sensible, de la chara sobre la hedone.
2)
Distinción, dentro del placer, entre el de movimiento y el de reposo. El
primero se produce al satisfacer una necesidad, un deseo; el segundo, al haber
eliminado todas las apetencias. El hedonismo mitigado da más valor a este
último. Por ello dirá Epicuro: «Si quieres hacer rico a Pitocles, no aumentes
sus riquezas, sino disminuye sus deseos» (H. Usener, Epicurea, Leipzig 1897,
135).
3)
Determinación de una aritmética del placer sobre las siguientes reglas
primordiales:
a)
aceptar el placer presente, si no produce un dolor ulterior más intenso;
b)
rehuir el dolor presente que no pueda producir en el futuro un placer más
intenso;
c)
aceptar un dolor presente que origine un placer futuro más intenso;
d)
rehuir un placer presente que lleve aparejado un dolor futuro de mayor
intensidad. La búsqueda del placer en esta forma de hedonismo no se limita a la
ciega consecución del placer presente; se establece un principio de
racionalidad, al hacer intervenir en el deseo del placer la moderación que
puede suponer la previsión del futuro.
4)
La misión de la virtud dentro de este hedonismo queda limitada a una prudente
regulación de la conducta humana, encaminada a facilitar la aplicación en cada
caso concreto de esa aritmética del placer. Tal es la misión que Epicuro asigna
a la fronesis, la prudencia.
5)
Basado en estas directrices morales, el hombre podrá alcanzar su fin último,
que para el hedonismo mitigado es la ausencia de dolor (aponia), que nos dará
la tranquilidad de ánimo (ataraxia), en lo que radica la felicidad
(eudaimonia).
Algunos
autores cristianos, defensores de este tipo de hedonismo, han pretendido
armonizar esta teoría con su supuesto cristianismo.
lunes, 20 de junio de 2011
LAS 5 VÍAS PARA DEMOSTRAR LA EXISTENCIA DE DIOS - STO. TOMÁS DE AQUINO
1) La primera es la vía del movimiento:(en sentido aristotélico) Exige necesariamente la existencia de un primer motor inmóvil, pues ya se conoce que todo lo que existe en nuestro mundo tiene movimiento, y todo lo que se mueve es movido por otro objeto u otro motor, un motor que mueve a otro objeto, pero cuando queremos buscar el origen de estos movimientos, nos preguntamos còmo este objeto moviò al otro, por lo tanto tuvo que tambièn ser movido por otro objeto, y si seguimos buscando asì el origen de estos movimientos llegaremos hasta el infinito, por lo tanto "debe haber necesariamente" un primer motor que mueve a todos los demàs objetos y que nadie lo mueve a èl, es decir, un Primer Motor Inmòvil.
miércoles, 11 de mayo de 2011
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